miércoles, 26 de marzo de 2008

Azcona.




La imaginación es la memoria fermentada.(Rafael Azcona).

Reflejaba como nadie, en sus guiones, la realidad española.
En películas como el Pisito, el Verdugo, Placido o el cochecito, se hacía eco de la miseria moral de la época y de la hipocresia de la sociedad.
Y era con títulos como La escopeta Nacional o ¡Ay Carmela! donde las situaciones humoristicas, casi grotescas, convivian con el drama y la tragedia vivida por sus personajes.
Nos deja el inmenso legado de sus guiones que han tomado forma bajo la dirección de grandes directores.
Descanse en Paz.




... La historia se escribe para hacer verosímil el final, no para plantearle dudas al lector o al espectador: quitadle a una novela las últimas diez páginas y los últimos cuarenta metros a una película, y veremos lo que pasa (Rafael Azcona).

6 comentarios:

  1. Anónimo5:33 p. m.

    Hola Mariaje. Si puedes leete el articulo que hoy publica Manuel Alcantara en la prensa. Yo lo he leido en el Diario Hoy.

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  2. Muchas gracias Anonimo, me ha gustado mucho el articulo, es entrañable.
    Lo dejo aqui, para compartirlo con todos.
    Un abrazo.

    "No puede empezar diciendo eso de "corrían los años cincuenta" porque los años cincuenta se estaban quietos. Los que corríamos éramos nosotros en busca de algún cupón desprendido de la cartilla de racionamiento, entre lutos geométricos -un equilátero negro en la solapa, en memoria de alguien que murió en una orilla o bien en la otra del Ebro-. Coincidimos en el Café Varela, en aquellas veladas poéticas de los viernes, bajo un cartel dibujado por Antonio Mingote, donde un gato negro se bebía la achicoria de un cliente. Rafael Azcona venía de su Logroño natal. Había querido ser torero, pero decidió ser poeta. Dos profesiones de alto riesgo.

    Debutamos juntos, entre divanes de peluche rojo, bajo un techo de chantillí y nata. El Varela era como un cafetín del Oeste, sólo que no estaba específicamente prohibido disparar sobre los rapsodas. Rafael, que ha sido una de las personas de mayor simpatía natural que me haya sido dado conocer en mi abusiva vida, era también la de mayor lucidez. Nunca se acumuló mayor cantidad de talento en aquel ámbito que cuando él estaba solo en su mesa de mármol, hecho con una lápida y con un silencio grávido.

    Miro ahora dibujos y poemas suyos. El repelente niño Vicente se me junta con lluviosos endecasílabos. Rafael abandonó la poesía, pero la poesía no le abandonó a él. Ha sido el mayor guionista del cine español. Era dueño de un frasquito secreto con un ácido que, vertido sobre la realidad, hacía aparecer las cosas como de verdad eran.

    Un mal día, nuestra Josefina Aldecoa, mi hermana electa, me dijo que estaba malo, que es lo primero que se dice de alguien que se va a morir. No le llamé, ¿para qué? Pero son ya muchos huecos. Mi agenda es un camposanto. Al noventa y tantos por ciento de las personas que he querido no puedo decirles que las quiero".

    Manuel Alcántara.

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  3. Anónimo12:26 a. m.

    Soy yo el desatre. Vamos el amigo anonimo. he comenzado en esto de la blogosfera, mi blog es de los gustos y los caminos. pero no se que me pasa que no puedo comunicarme contigo. Me encontrarás en el cuadeno de guillermo.Salud compañera. César. S.L

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  4. No he podido localizar tu blog, amigo, mira a ver si me puedes copiar en un comentario la dirección entera y asi puedo entrar.
    No te preocupes por eso de ser nuevo, todos lo hemos sido alguna vez.

    un abrazo.

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  5. Anónimo12:41 a. m.

    Pasando de blog. (Lo intento) Te he seguido leyendo. Albondigas al estilo Chinchón. Y se le añadimos un chorrito de Castillo de Chinchón.

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  6. Los huecos no sólo son los de Alcántara en su agenda. Los empezamos a tener todos.

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