domingo, 2 de marzo de 2008

En el regazo de una virgen.



Virgen y Unicornio.Anibal Carracci.1560-1609




Dicen del unicornio, que existen dos teorías para explicar su aparición en la mitología europea.
La primera vendría de los pueblos vikingos que comerciaban en el interior de Europa cuernos de narval.
La segunda procede de las expediciones griegas, romanas y macedonias en la India: existían relatos de criaturas de un solo cuerno.
Por tanto, era un animal mitológico, pero probablemente, tenia una copia en la realidad, algo parecido a un rinoceronte blanco indio.


Dama y Unicornio.Rafael.


Entre ambas, tejieron la leyenda, de un animal representado como un caballo blanco, con patas de antílope, barba de chivo, y un cuerno en su frente.

Es en la Europa Medieval donde adquiere su mayor protagonismo.
El unicornio, fue codiciado por las propiedades mágicas de su cuerno.
Este brindaba protección contra todos los venenos así como enfermedades.Se decía que protegía también contra la epilepsia y que daba gran longevidad.

Los monarcas lo buscaban afanosamente, con el fin de asegurarse la protección, tomando su cuerno rallado mezclado con las bebidas, como si de una poción mágica se tratase.Enviaban a sus cazadores a la India en busca del preciado animal.

Al ser codiciado, era perseguido, pero no era fácil su captura.
Animal, esquivo, luchador feroz y agresivo solo se encontró un método para cazarlo.

Una virgen era abandonada en su territorio y al reposar la bestia en su regazo y quedarse dormida era el momento que los cazadores le apresaban.

Solo dormían sobre una virgen, solo el cálido pecho de una mujer, les hacia vulnerables.





sábado, 1 de marzo de 2008

Gould y el síndrome de Asperger





Si nos adentramos un poco en la psicología, descubriremos que las personas con Síndrome de Asperger, poseen una especie de "ceguera emocional" que las caracteriza.

Me diréis que no es ninguna novedad, a veces, encontramos personas que por mas que se les deja pistas sobre sentimientos y propósitos no los reconocen, pasar de largo sin verlos.

Sin animo de frivolizar, el síndrome de Asperger se puede definir como esa incapacidad del ser humano de reconocer y descifrar el lenguaje emocional, los gestos del otro, las actitudes.En los casos mas severos, no reconocen siquiera una sonrisa y menos la asocian con un estado de felicidad, al igual que no reconocen una lágrima o un gesto complice en otra persona.Son incapaces de leer entre lineas, de ver la complicidad de un guiño, no lo reconocen como lenguaje con significado, sino como mera mueca mecánica.

Algo que les caracteriza es la posibilidad que tienen de poder concentrar un habilidad, convirtiéndose en superdotados de ella. Suelen ser seres ordenados y metódicos.

Amenudo,se les confunde con autismo o con conductas introvertidas, pero pueden llegar a llevar una vida normal.

¿Cuantos nos rodearán sin saberlo?¿Puede esto explicar la conducta de personas que conocemos y parecen totalmente apáticos a las sensaciones que reciben de los demás?

En este contexto de la habilidad portentosa y la genialidad para versionar a Bach, encontramos a Glenn Herbert Gould, pianista canadiense famoso sobre todo por sus virtuosas grabaciones de las obras para teclado de Johann Sebastian Bach.

A nadie dejaba indiferente, excéntrico, maniático, todos coincidían en su genialidad.
Siempre acudía a los conciertos con su abrigo y bufanda y una roída silla de madera.

Murió de una embolia cerebral, y veinte años después de su muerte, exámenes científicos le diagnosticaron el síndrome de Asperger.

Genialidad absoluta, pero incapacidad para reconocer una sonrisa.






Concerto No.1 D minor.J.S.Bach.

jueves, 28 de febrero de 2008

miércoles, 27 de febrero de 2008

Maria ya no tiene miedo...





Terrible jornada de violencia doméstica la de ayer.
La Sociedad debe concienciarse del intolerable problema de la violencia de Género y las victimas también.

without you








No I cant forget this evening
Or your face as you were leaving
But I guess thats just the way
The story goes
You always smile but in your eyes
Your sorrow shows
Yes it shows
No I cant forget tomorrow
When I think of all my sorrow
When I had you there
But then I let you go
And now its only fair
That I should let you know
What you should know

I cant live
If living is without you
I cant live
I cant give anymore
I cant live
If living is without you
I cant give
I cant give anymore

Well I cant forget this evening
Or your face as you were leaving
But I guess thats just the way
The story goes
You always smile but in your eyes
Your sorrow shows
Yes it shows

I cant live
If living is without you
I cant live
I cant give any more
I cant live
If living is without you
I cant give
I cant give anymore








El -Sin Ti- de Harry Nilsson, la mejor canción del mundo para bailar un lento.



Invisible.Larissa Morais

martes, 26 de febrero de 2008

Descorazonada...





Finlay MacKay. (del grupo de Marco Santucci) nos ofrece un universo entre la obscenidad y lo escabroso: vísceras y organos sentimentales bañados en color.

El silencio de las sirenas.

Herbert James Draper


Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba:
Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.

Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.


Leon Auguste Adolphe Belly


En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.

Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.

Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.

Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.

La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.


El silencio de las sirenas.
Franz Kafka.

John William Waterhouse

domingo, 24 de febrero de 2008

Bengalas por el cambio.



La Poesia de la desmesura.




EL ZAPATO

He dado mi corazón a una mujer barata.
Se me pudría en las manos. ¿Quién lo habría querido?
En la basura un zapato viejo
produce el mismo efecto que un tesoro perdido.

Todas las muchachas finas que rondan a mi lado
no han tenido la virtud de darme el consuelo
que da un abrazo ya que el hombre no llora
por los ojos, llora por el sexo y es amargo llorar solo.

Quiero que lo sepan bien parientes y amigas:
Josep Palau no es un ángel ni un niño modelo.
Si tenían de mí una imagen bonita
ahora yo les ofrezco una bien fiel.

No quiero más ficciones en torno a la vida
aquella mascarada ha durado demasiado
Como os angustia que os muestre la herida,
por eso dejo aún el zapato en el estiércol.

(De su libro "Poemes de l'Alquimista")




"Mi poesia es la de la desmesura" afirmaba el poeta que nos dice adios.

Josep Palau i Fabre, nos deja con 90 años, pero sus versos de alquimista, su innovador y abierto modo de plasmar los sexual y lo poético, nos quedará por siempre en su obra.

Aquí podeís encontrar una recopilación de sus entrevistas.