lunes, 19 de septiembre de 2011

Santa Clara





Desde niña, cuando llegaba a Donosti todos los veranos, tenia tres puntos de referencia de la bahía, Igeldo, el Monte Urgull y la isla de Santa Clara.

Este verano,volví como cada año y dediqué la jornada a un cortito paseo marítimo hasta la isla y la subida al faro que la corona, después de un obligado paseo por el puerto donostiarra.




De nuevo la ciudad de la nebulosa, nos acogió con buen tiempo, bañistas y grupos de merienda la poblaban, preciosas vistas en su ascenso.
Santa Clara tiene 5,6 hectáreas y alcanza los 48 metros de altitud.
Por su pequeña extensión resulta bastante escarpada subir hasta la parte mas alta, ciertamente, el camino era muy empinado.



Es todo un lujo, poder visitarla cuando el tiempo acompaña, su playa solo aparece cuando hay bajamar.Tiene también un pequeño embarcadero y su servicio de socorristas, bien necesario, según pude ver, pues algunos bañistas, se lanzaban al mar con piruetas casi mortales.




En la isla hay campas para meriendas y reuniones, la única edificación es un faro que la corona.

Servicio regular de barco, la comunica con la ciudad cada media hora.

La isla mantiene cierto aire agreste y salvaje, debe ser por guardar reminiscencias de cuando fue el lugar donde llevaban a los enfermos de peste en el siglo XVI, con el fin de aislarlos de la ciudad.


El mar, la leyenda, la bahía...un año mas : Donosti.

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