martes, 24 de mayo de 2022

Carne Barroca de Roberto Ferri


Desmesurado, de otro tiempo, impactante, así es la pintura de  Roberto Ferri (Taranto, 1978)
A los 21 años se instala en Roma movido por su interés y pasión por las obras del siglo XVI en adelante.
Algunos le consideran el "Caravaggio moderno" lo mejor es no poner etiquetas y disfrutar de sus voluptuosas miradas barrocas, carne y piel derrochando sensaciones. 













 

 

miércoles, 13 de octubre de 2021

La leyenda del cempasúchil.




El dios del sol, Tonatiuh, todas las tardes recibía en lo alto de una montaña, a dos niños alegres y coloridos, que siembre le llevaban como ofrenda ramos de flores de vistosos colores.
Tonatiuh vio como crecian Xóchitl y Huitzilin, y mientras crecían y cubrían de flores la montaña, nacía entre ellos una amistad que inevitablemente se convirtió en amor.

Y fue bajo los mismos rayos de Tonatiuh,que Xóchitl y Huitzilin se juraron amor eterno, inolvidable.
Un amor hasta más allá de la muerte.

Un mal día llegó la guerra y Huitzilin partió al frente de batalla, de dónde nunca jamás regresó.
Cuando oyó la noticia, el corazón de Xóchitl se quebró de tristeza, y recordó a Tonatiuh.

El dios del sol, conmovido por su dolor, oyó sus plegarias y tendió un largo rayo, que rozando a la joven la convertiria en una flor alegre y radiante como había sido ella antes de perder a Huitzilin.
Sin embargo, está nueva flor, que era aun un capullo, se resistía a mostrar su belleza a pesar de recibir todos los días luz y calor de Tonatiuh.

Un día, pasado un tiempo, se acercó un colibrí que no pudo resistir el aroma de aquella tímida flor.

Se posó sobre ella, y en ese momento se reconocieron: Huitzilin,volador, y Xóchitl, que abrió su corazón para enseñar sus veinte pétalos anaranjados espléndidos.

Y así vive eternamente su amor.
Mientras existan los campos de cempasúchil los colibríes les buscarán, y los jóvenes amantes se encontrarán en ellos.





sábado, 31 de octubre de 2020

Mortaja





Era como haber subido al cielo.

Yo no tenía frío.

Reíamos juntos escandalósamente.

Tiraste del edredón sin funda,

para cubrirnos,

comó si así no fuese a oler a nuestros cuerpos!

(siempre tan ingenuo)

Sentí el calor de tu piel desnuda, 

ardías sobre mí

bajo ese iglú de plumas que nos envolvía 

Qué dulce muerte haber muerto así!

sin mas mortaja que tu cuerpo sobre el mio!




Aprendiz de primavera.

martes, 1 de septiembre de 2020

De nada sirvío nada.




Como duele 

ver alejarte 

cada día un pasito más 

cada minuto un abismo de separación. 

Y ahora que hago yo con mi vida? 

Por quien luchar? Por quien mantener viva la ilusión? 

Así se va secando la historia más bonita de amor, 

Como las cenizas apagadas sutilmente por una fina lluvia, 

De nada sirvió nada para tenerte a mi lado. 

Siquiera un día, unas horas, unos minutos... 

Recordarás mi risa en el silencio, 

cuando estaba contigo, 

el brillo de mis ojos, 

mi esperanza de vida.

Y solo será un sueño, del que jamás podré 

ya despertarme. 




Aprendiz de primavera.

imagen: Isabella Morawetz

domingo, 7 de junio de 2020

Pérdidas



Uno acumula noticias como pequeños cuchillazos.
Nos ponemos la mano encima, 
un apósito 
y seguimos hacia delante.

Hasta que un día parecen abrirse todas las heridas 
de golpe; 
no hay manos con que tapar tanta sangre 
que brota por los que ya no están  
y estuvieron un día dentro de tí.