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martes, 14 de diciembre de 2010

Olor a piel.



-¿No te duchas?
-No, luego en casa.
-Lo digo por el olor, siempre queda el olor.

¿Olor a piel con piel? pensó y calló ella, mientras el se metia a la ducha del baño del hotel.

Cerró los ojos y se escaparon un par de lágrimas, mientras el luchaba por quitarse su olor, con la firme intención de no dejar un rastro de su pasión carnal, ella pensabá sin embargo ¿cuanto tiempo durará el olor de sus besos en mi piel?

El frio de la noche madrileña caía como un cuchillo en el barrio de las letras, él salió primero y ella tres cuartos de hora después.Toda precaución era poca.


El salió rapido, miró levemente a todos lados y siguió caminando firme sin volver la cabeza.

A ella solo le acompañaba su olor y una inmensa sensaciòn de tristeza e impotencia,  por las amarillentas y nebulosas calles de la capital. 

Aprendiz de primavera.

viernes, 27 de agosto de 2010

Cabeza de asno


John Simmons


La reina de las hadas, bajo un hechizo, es capaz de ver hermoso al mas ridículo de los asnos.
Titania, sufre la venganza de su marido y se convierte en una patética amante adoradora de un esperpento.
 Fue el pintor Henry  Fuseli, quien representó en dos magistrales cuadros, este conocido episodio del Sueño de una noche de verano...¿Pasamos a verlo?





La escena se presenta como el momento del encantamiento. distintas hadas, algunas de ellas representadas como cortesanas contemplan la escena.



Titania luce majestuosamente hechizada agitando una varita




Bottons, tejedor con su cabeza de asno recibe favores de las hadas que le masajean el cabello o le rascan..





La metáfora de la vanidad, toma forma en una dama de marcada expresión. Un diablillo le habla al oído y mientras, ella conduce a un viejo inútil con una correa como símbolo del fin del autoestima con la llegada de la vejez.





El segundo cuadro de Fuseli, es el despertar de Titania.Ya no vemos el halo del cuadro anterior, los tonos mas oscuros dan paso a un ambiente mas denso.
Sin duda el despertar, en este caso no es sinónimo de luz, sino de fin del sueño, la vuelta a la realidad...la muerte de la ilusión  y el amor, aunque este fuera solo un espejismo.Titania mira asombrada...




El marido de Tintania Oberon, parece contarle que todo ha sido fruto de un encantamiento.




Las hadas parecen convertidas en cortesanas que se burlan y murmuran...




El tejedor, se ha quitado la cabeza de burro....sigue adormilado y rodeado de duendes.





En otras versiones, Fuseli se centra en el momento de encantamiento, la autentica alegoría del amor ciego ante los que realmente conocen el engaño...





Otros autores han tratado este episodio shakesperiano tan popular...os los dejo a continuación para que vosotros descubráis los distintos matices, conociendo ya la historia, cada mirada al arte, aporta algo nuevo, según el ojo que la observa.

¡Feliz Viernes!



Joseph Noel Patton



Arthur Rackham



Fitzgerald



Edwin Henry Landseer


Eleanor Fortescue-Brickdale







sábado, 14 de agosto de 2010

Miragune




Todos los años sentía la misma sensación de plenitud cuando llegaba.
Primero, la playa de Ondarreta, después a lo alto: el Igeldo.

El monte encantado con su frondosidad verde y tupida, la imposible inclinación de su tren-cremallera; la humedad de los musgos y los helechos, el color de las hortensias, todos acompañaban el mágico trayecto que conducía a los niños a su parque de atracciones.

Luego, enseguida, como se abre un abanico: La Concha, nunca supo bien si la luz que la envolvía era real, desprendía un halo luminoso que se filtraba por las oquedades de su inmaculada barandilla dando un auténtico aspecto de espejismo.

Tras la playa, el puerto, ese puerto donde de niña admiraba los barquitos de colores y se sorprendía de la fuerza de los marineros, con sus cajas repletas de sardinas, su incesante trasiego empapado en el olor del Cantábrico.

Ese olor, también se colaba por las oscuras callejas del casco viejo, la Plaza de la Constitución, vías en cuadrículas llenas de vida y bullicio del gentío...

De un espacio podía saltar a otro en segundos: del bullicio del pintxo, a la salinidad del puerto, de la alegría de los niños en el tiovivo del Alderdi Eder al paseo que rememora las sensaciones sublimes de Muerte en Venecia, viendo morir el dia en la playa de la Concha...

Cada visita, cada año, ese lugar le arrastraba con una fuerza inexplicable, como si fuera una parte intrinseca e intrasferible de ella, como si su organismo lo necesitase para seguir viviendo otros trescientos sesenta y cinco días lejos de allí.

Como si tuviera una cuenta pendiente y sintiera la irremediable necesidad de volver para saldarla y morar alli eternamente.

Sí, seguramente sería eso, ese sería su último puerto, donde quería morir, abrazada a el espíritu de aquel marinero imposible a quién tanto amó. Seguramente alli, si podrían vivir lo que el mundo real les robó, solo en el espejismo de Donosti; eternamente acunados, por Amari desde su morada de Aizkorri en el mecer del abrazo de la bahia de la Concha.


martes, 19 de enero de 2010

La unidad del deseo.




...Estaba, asimismo, el deseo. Mi deseo. Ella no tenía esas preocupaciones. Para mis manos era mujer, la mujer tal vez. Es bastante probable que la primera mujer que tocamos pueda llegar a convertirse en la unidad de deseo para el resto de nuestros días, y sobre todo, de nuestras noches. Yo deseaba a María Julia, pero ¿cuándo?, pero ¿cómo? No habría podido darme cuenta de que ella besaba con los ojos abiertos, si yo, a mi vez, no hubiera abierto los míos...

Mario Benedetti.
Cuentos. Los Novios.

Si te has quedado con ganas puedes leerlo entero en este enlace..
También puedes hacer un ejercicio de memoria y recordar cual fue la primer mujer/hombre que tocaste.


Foto: Paul Outerbridge

martes, 15 de diciembre de 2009

traseros dislocados




...Juro que obedecí a la Señora en eso de no mover el trasero con malas intenciones. Reconozco que el mío ha andado un poco dislocado, pero la verdad es que se mueve de moto propia. Me han dicho que en Buenos Aires hay un doctor japonés que arregla eso, pero mientras tanto no es posible sofocar mi naturaleza. O sea que el muchacho se impresionó. Primero se le iban los ojos, después me atropellaba en el corredor del fondo. De modo que por obediencia a la Señora, y también, no voy a negarlo, pormigo misma, lo tuve que frenar unas diecisiete veces, pero cuidándome de no parecer demasiado asquerosa. Yo me entiendo...



Puedes leer "Corazonada" de Mario Benedetti aquí.
Me parece un texto inmejorable para esta fría tarde de martes.


Foto: Isabel Muñoz. Cuba 1995

jueves, 22 de octubre de 2009

Medida por Medida.




Recalando en algunos personajes de las siempre fascinantes obras de Shakespeare, me detengo en la figura de Mariana, perteneciente a una de las llamadas comedias de conflicto del autor: Medida por medida.
Esta obra se puede considerar una divertida comedia sexual que lleva las situaciones hasta el límite, para terminar acabando amablemente, todo ello con dosis de reflexión sobre la Justicia y la aplicación de las leyes.

Dejando a un lado, las siempre entretenidas comedias del maestro, me parece del todo asombroso la historia de Mariana.
Sabemos de ella, que el desaprensivo Angelo: su prometido, fue capaz de abandonarla, simplemente porque perdió su dote en el naufragio del barco que la transportaba.

He visto muchas disculpas para dejar a una mujer pero esta, me parece especialmente cruel a la vez que absurda, aunque supongo que nada extraña en esa época.

Su actitud, a lo largo de la obra, cuando tiene ocasión de tener relaciones, con Angelo, denotan su total enamoramiento, que la hace olvidar cualquier antigua afrenta, cualquier desprecio y sus largas horas de espera.

El arte la representa, como una desolada mujer, que siempre está a la espera, o asomada a una ventana, o pérdida ante su propio reflejo en el espejo.

Waterhouse.



Que resuelvan finalmente, que el matrimonio de esta pareja sea un castigo reprendedor para el malvado y lascivo Angelo, me parece una situación penosa para la pobre novia olvidada y abandonada, tanto o mas que su dote perdida entre la furia de las olas.

¡Cosas de los clásicos!(¿O debería decir de la ceguera del amor?).


Millais

lunes, 21 de septiembre de 2009

Mariposas perturbadas





Engañosamente
no somos más que mariposas
perturbadas
a merced de la fragancia del polen
que trae el viento
muriendo por buscarlo entre el fuego fatuo
de las hogueras
que arman los enemigos del emperador
en los bordes de aquesta áspera selva.

Sin la paz nacida
del misterioso lecho de las rosas
insectos ciegos
pues hemos extraviado el jardín
en medio de la noche.”
Chuang Tzu.Filosofo Chino, siglo IV antes de C.

Ilustración digital: Soa Lee

miércoles, 11 de febrero de 2009

La distancia mas corta





"El agua siempre recorre la distancia mas corta al desplazarse.
Sin embargo, en algunos casos, la distancia mas corta es producto del agua.
Los pensamientos humanos funcionan igual."

En cualquier lugar donde parezca que esto pueda hallarse.
Sauce ciego. Mujer dormida. (Haruki Murakami.)

Foto. Manantial.

miércoles, 14 de enero de 2009

Niebla...





"El amor precede al conocimiento, y este mata a aquel. Nihil volitum quin praecognitum, me enseñó el padre Zaramillo, pero yo he llegado a la conclusión contraria y es que nihil cognitum quin praevolitum. Conocer es perdonar, dicen. No, perdonar es conocer. Primero el amor, el conocimiento después. Pero ¿cómo no vi que me daba mate al descubierto? Y para amar algo, ¿qué basta? ¡Vislumbrarlo! El vislumbre; he aquí la intuición amorosa, el vislumbre en la niebla. Luego viene el precisarse, la visión perfecta, el resolverse la niebla en gotas de agua o en granizo, o en nieve, o en piedra. La ciencia es una pedrea. ¡No, no, niebla, niebla! ¡Quién fuera águila para pasearse por los senos de las nubes! Y ver al sol a través de ellas, como lumbre nebulosa también. "


Fragmento de Niebla. Miguel de Unamuno.

Foto:Flickr.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Amantes y Año Nuevo.





El cuerpo y el alma...abandonados.
Bien se esforzó en tener dos amantes,
uno su confesor y confidente,
el otro que colmaba sus deseos.

De nada le sirvió,
llegó la noche,
en que el champagne derrama
ríos de oro...

Y no encontró a ninguno,
cada uno ocupaba
su sitio establecido,
con su familia establecida
y sus abrazos de rigor...

¡Vaya ! ...pensó,
¿De que me sirvió tener dos amantes,
si ninguno se acuerdan de su pobre musa,
que solo es buena para algún rato de ocio...?

Sonrió,
bebió un sorbo de cristalina copa y
miró alguna uva no ingerida...
escondida bajo el manto
de roja servilleta.

Nunca fue amiga de las tradiciones.

Aprendiz de Primavera.

sábado, 13 de diciembre de 2008

El deseo cautivo





...Tiene que ser así: el deseo cautivo, cuando se le da suelta, rompe el muro de la convención y del recato, y por la grieta se evade todo cuanto conservabamos dentro reprimido, y vocea y alborota y disfruta, dejadamente y sin pudor, antes de que se reconstruya el muro de su cárcel.Porque eso somos-lo he sabido muy bien-: una cárcel. yo me he fugado de ella en parte, o mejor diré que estoy en situacion de liberarme de ella, en libertad condicional, porque de veras no me evado mas que cuando estoy abrazada a Yaman y olvidada de mi.
Es probable que eso quiera decir que todavía tengo las rozaduras de las esposas y de los grilletes en las muñecas y tobillos: residuos, resentimientos, ansiedades a los que aun no me atrevo a darles libertad.
Bendito sea el sexo y su desorden, y la pasión que nos desata: ellos nos redimen de nuestros lastres y de nosotros mismos. Aunque también supongo que, si no estuviéramos reducidos a prisión- si fuésemos siempre desenfrenados y procaces-, no gozaríamos tanto con esa libertad provisional a la que aludía, con esa libertad , efímera y compartida, que lleva de la celda común a la unidad común. El ser humano añora cuanto no tiene y se le van los ojos tras lo que está distante o ha perdido...



Podéis dar calidez, a esta fría noche de diciembre, si continuáis leyendo La pasión turca de Antonio Gala, de donde he seleccionado este párrafo.


El oleo es: Haifa, de Léon François Comerre.


Seanmé felices.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Algo he de andar buscando en tí.





1.
Estábamos en el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nos conocíamos. Eva, levántate.
-Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció?
-Es de día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros y empiezan a galopar los árboles. Escucha. -Yo quiero morder tu quijada. Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti. Adán fue hacia ella y la tomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y que jugaban con el agua hasta el cuello, y reían, mientras pequeños peces equivocados les mordían las piernas.

2
-¿Has visto cómo crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco, por las ramas, el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo el cielo de medio día y tus
ojos empiezan a evaporarse. Las plantas crecen de un día a otro. Es la tierra la que crece; se hace blanda, verde, flexible. El terrón enmohecido, la costra de los vicios árboles, se desprende, regresa. ¿Lo has visto? Las plantas caminan en el tiempo, no de un lugar a otro: de una hora a otra hora. Esto puedes sentirlo cuando te extiendes sobre la tierra, boca arriba, y tu pelo penetra como un manojo de raíces, y toda tú eres un tronco caído. -Yo quiero sembrar una semilla en el río, a ver si crece un árbol flotante para treparme a jugar. En su follaje se enredarían los peces, y sería un árbol de agua que iría a todas partes sin caerse nunca.

3
La noche que fue ayer fue de la magia. En la noche hay tambores, y los animales duermen con el olfato abierto como un ojo. No hay nadie en el, aire. Las hojas y las plumas se reúnen en las ramas, en el suelo, y alguien las mueve a veces, y callan. Trapos negros, voces negras, espesos y negros silencios, flotan, se arrastran, y la tierra se pone su rostro negro y hace gestos a las estrellas. Cuando pasa el miedo junto a ellos, los corazones golpean fuerte, fuerte, y los ojos advierten que las cosas se mueven eternamente en su mismo lugar. Nadie puede dar un paso en la noche. El que entra con los ojos abiertos en la espesura de la noche, se pierde, es asaltado por la sombra, y nunca se sabrá nada de él, como de aquellos que el mar ha recogido. -Eva, le dijo Adán, despacio, no nos separemos.

4
-Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas? Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes el rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles? Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto, sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo. Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día. Algo he de andar buscando en tí, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.

Adan y Eva.Jaime Sabines.
Escultura.Adan y Eva.Villa Montalvo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Desde el fondo del pozo





Respiré, me senté en el fondo del pozo y apoyé mi espalda contra la pared. luego cerré los ojos y dejé que mi cuerpo se familiarizara con el lugar. "¡Bueno!", pensé, "ya estoy en el fondo de un pozo".

Me senté en la oscuridad. Sobre mi cabeza, la luz recortada por la tapa en forma de media luna exacta flotaba como el signo de algo. Pero la luz de la superficie no llegaba hasta el fondo.

Con el paso del tiempo, mis ojos fueron acostumbrándose a la oscuridad. Pronto fui capaz de distinguir, aunque borrosa, la forma de mi mano al acercármela a la cara. Diversas cosas fueron perfilándose lenta y vagamente a mi alrededor. Como animalillos asustadizos que se van confiando poco a poco. sin embargo, por más que mis ojos se acostumbraban a ella, la oscuridad era, a fin de cuentas, oscuridad. Cuando intentaba fijar algo con la mirada, el objeto me ocultaba de súbito su forma y se sumergía silenciosamente en las tinieblas. Quizá cupiera hablar de una 'tenue oscuridad'. Pero, aunque así fuera, ésta poseía su propia densidad. Y en algunos casos contenía una oscuridad de significado más profundo que la auténtica negrura. Veía algo. Pero, al mismo tiempo, no veía nada.

En aquella oscuridad llena de extraños sobrentendidos, mis recuerdos adquirieron una fuerza desconocida. Las imágenes fragmentarias que evocaban en mí eran prodigiosamente vívidas en cada detalle, tan claras que podía asirlas con la mano.


Crónica del pájaro que da cuerda al mundo - Murakami


Imagen: Wrongway-spoof

domingo, 14 de septiembre de 2008

El poder evocador de los sentidos





(...) Mandó mi madre por uno de esos bollos, cortos y abultados, que llama magdalenas, que parece que tienen por molde una valva de concha de peregrino. Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándose de una esencia preciosa; pero, mejor dicho, esa esencia no es que estuviera en mí, es que era yo mismo. Dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal. ¿De dónde podría venirme aquella alegría tan fuerte? Me daba cuenta de que iba unida al sabor del té y del bollo, pero le excedía en mucho, y no debía de ser de la misma naturaleza. ¿De dónde venía y qué significaba? (...)


En busca del tiempo perdido.Combray. Marcel Proust.

lunes, 16 de junio de 2008

Felicidades subjetivas





"A menudo pienso que la felicidad es algo muy sencillo: ausencia de noticias, que no haya sobresaltos, esa plácida tranquilidad que, con demasiado frecuencia, identificamos con el aburrimiento doméstico. Los días se suceden iguales unos a otros, casi confundiéndose en el engranaje de la rutina…

...Yo creo que la felicidad no existe, es una mentira que nos inventamos para caminar cada día bajo el sol. No, la felicidad no existe, sólo existen momentos felices. Y es que, quizás, si alguien nos obligara a vivir en un permanente estado de felicidad sería lo más parecido a habitar la antesala del infierno. Digo esto, y pienso en Paolo Maltesta y Francesca da Rimini, amantes que Dante condenó al infierno con un sutil castigo: yacer juntos tres veces al día por todos los días de la eternidad. Terrible castigo..."

Magnifica reflexión sobre felicidades subjetivas que podeís seguir leyendo en Saturnales de Sábado, de Oscar Alonso.

El fantasma de Paolo y Francesca apareciéndose a Dante y Virgilio.
Ary Scheffer

viernes, 6 de junio de 2008

La llegada de las Gymnopedias





Leo en el blog de Lucia, un post de acuse de recibo de las tres Gymnopedias de Fernando, y siguiendo la cadena, también les doy la bienvenida a Madrid, desde su largo viaje desde el Norte.Esta misma mañana aterrizaron en mis manos, saliendo de su carcel de cartón para regalarme la suavidad de su portada negra.El verano me revelará que esconden sus historias.

jueves, 15 de mayo de 2008

Tres relatos femeninos





La pieza musical - Gymnopédies - de Erik Satie inspiró a mi buen amigo Fernando Garcia Pañeda su última novela: Tres Gymnopedias.
Las notas hicieron saltar la chispa e inspirar el relato.
En tres tiempos, tres historias, tres retazos de vidas, tres crisis femeninas.
Con la proximidad del verano, reducto temporal que empleamos para cultivar la lectura con mas calma, recomiendo adentrarse en tal triple universo, que seguro guarda la misma sensibilidad que derrocha su autor.

Podéis seguir la información del libro y su adquisición en
Tres Gymnopedias.

domingo, 20 de abril de 2008

Desayuno en familia




Recuperados, por fortuna," los puentes" de Oscar, os dejo este fragmento para el desayuno de domingo, si queréis seguir leyendo, solo tenéis que hacerle una visita.


...Pero es viernes, después del colegio toca sesión. La vida se pone en marcha. Como si de un milagro circense se tratara, la casa se llena de ese sonido urgente de engranaje que la necesidad imprime cada mañana en los hogares laboriosos. Sobre la mesa de la cocina se ha materializado, como por arte de magia, una bandeja de tostadas en torno a la cual todos se sientan apresuradamente mientras su madre coordina la intendencia desde el microondas. Café solo para su padre, leche desnatada para Laura, que luce hoy un llamativo percing en el labio, Cola-Cao y tostadas con mantequilla y mermelada para él. Su madre huele a Lavanda, desayuna de pie, sobrevuela su ordenado planeta como un demiurgo eficiente. «¿Qué es esa guarrería que llevas ahí?» «¿Esto?» «Sí, eso.» Laura mira a su padre como si fuese una tostada la que hubiese hablado pero sólo responde poniendo los ojos en blanco. «Está reafirmando su personalidad.», pacifica su madre con una sonrisa. «Ponte en su lugar, cariño.» Desde que lee libros de autoayuda, su madre siempre se pone en el lugar de los demás...


Y dado el desembarco de Escritores Vascos en mi blog, como dice el amigo Fernando, y del que me siento sumamante feliz, quiero recordaros este meme que lancé infructuosamente hace un tiempo sobre el Puente Colgante.

Aunque alguno de vosotros me envió sus fotos amablemente, espero un tiempo prudencial para que me obsequies con vuestros "puentes colgantes" (De puente a puente, Oscar.)

viernes, 18 de abril de 2008

La noche de los puentes.




Hoy os invito a pasear por un blog fascinante: La noche de los puentes, blog recién descubierto, de mi también recién amigo de Bilbao: Oscar Alonso Alvarez.

Quedé fascinada por uno de sus relatos, de la web colectiva Escritores vascos: una narración de esas que te dejan sin aire en los pulmones.

Apenas nacido hace cuatro días, la noche de los puentes, ya está lleno de apasionantes reflexiones y brillantes párrafos.

Descubridlo vosotros mismos.

El truco es saber mimetizarse, y en eso él es un experto desde niño. Sabe que la naturaleza no otorga regalos, que la vida consiste en ser un buen vampiro: ordenado, obediente, gris y productivo. (Los murciélagos diurnos).

Felicidades, Oscar por tan feliz alumbramiento.

Edito para pediros paciencia con la noche de los puentes, Oscar está de ingenieria con su blog y es posible que alguna vez que entreis no lo encontreís disponible, cuando este listo, volveré a enlazarlo.

martes, 26 de febrero de 2008

El silencio de las sirenas.

Herbert James Draper


Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba:
Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.

Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.


Leon Auguste Adolphe Belly


En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.

Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.

Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.

Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.

La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.


El silencio de las sirenas.
Franz Kafka.

John William Waterhouse