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jueves, 3 de noviembre de 2011

Recorriendo Granada: Poetas.






Entre ti, soledad, me busco y muero,
en ti, mi soledad, mi vida sigo,
vencida por tus brazos voy contigo
y allí te aguardo donde ya no quiero.

Desde siempre en mi calle yo te espero,
y amante de mis noches te persigo,
si alguna vez, dolida, te maldigo,
desde tu ausencia, triste, desespero.

Me diste la esperanza de tenerte
en mi dolor. Guiada por tu mano
subí los escalones de la muerte.

Aquí donde a tu sombra soy crecida,
el tiempo, tuyo y mío, va cercano,
dejándome la sangre ya cumplida.





Federico García Lorca
Cada canción
es un remanso
del amor.

Cada lucero,
un remanso
del tiempo.
Un nudo
del tiempo.

Y cada suspiro
un remanso
del grito.




lunes, 19 de septiembre de 2011

Santa Clara





Desde niña, cuando llegaba a Donosti todos los veranos, tenia tres puntos de referencia de la bahía, Igeldo, el Monte Urgull y la isla de Santa Clara.

Este verano,volví como cada año y dediqué la jornada a un cortito paseo marítimo hasta la isla y la subida al faro que la corona, después de un obligado paseo por el puerto donostiarra.




De nuevo la ciudad de la nebulosa, nos acogió con buen tiempo, bañistas y grupos de merienda la poblaban, preciosas vistas en su ascenso.
Santa Clara tiene 5,6 hectáreas y alcanza los 48 metros de altitud.
Por su pequeña extensión resulta bastante escarpada subir hasta la parte mas alta, ciertamente, el camino era muy empinado.



Es todo un lujo, poder visitarla cuando el tiempo acompaña, su playa solo aparece cuando hay bajamar.Tiene también un pequeño embarcadero y su servicio de socorristas, bien necesario, según pude ver, pues algunos bañistas, se lanzaban al mar con piruetas casi mortales.




En la isla hay campas para meriendas y reuniones, la única edificación es un faro que la corona.

Servicio regular de barco, la comunica con la ciudad cada media hora.

La isla mantiene cierto aire agreste y salvaje, debe ser por guardar reminiscencias de cuando fue el lugar donde llevaban a los enfermos de peste en el siglo XVI, con el fin de aislarlos de la ciudad.


El mar, la leyenda, la bahía...un año mas : Donosti.


martes, 14 de junio de 2011

Letania.



"Se había puesto a repetir mi nombre como una letanía.
 Bajito. Así es como mi nombre se convirtió en un lamento".

(Pascual Quignard).

martes, 14 de diciembre de 2010

Las estrellas del Ateneo




Ayer tarde, asistiendo a una entrega de premios, en el maravilloso barrio de las Letras de Madrid, tuve el placer de perderme por el Ateneo y contemplar sus tesoros y estrellas.


Y habló de estrellas, porque una exposición de fotos y documentos de idéntico nombre que este post, recoge el viaje asombroso de un buen número de estrellas, todas de cinco puntas, que fueron arrancadas a sierra y martillo del techo, el suelo y hasta la escalery que formaban parte de la decoración de todo el recinto.


¿El por qué?, muy facil, en 1952 se pensó que esta decoración eran símbolos másonicos y no podían estar a la vista de la cultura popular.


La exposición, recopila documentos y fotos y ha eleborado un catálogo que se muestra en el Ateneo hasta el 30 de diciembre.


Y fue la noche de ayer, un reencuetro con las estrellas arrancadas, (muchas de ellas han vuelto a su lugar) y la sublime amabilidad de Aarón García Peña, de profesión: poeta, que ofreció con sus versos la musicalidad perfecta de acompañamiento.


lunes, 8 de febrero de 2010

Lo que el viento se llevó...



Con gran tristeza, leo en la prensa, que los últimos temporales han acabado con la sabina de Hornúez, un ejemplar único de 600 años.

Visité el sabinar en el verano del 2008, a la semana siguiente, un terrible incendio milagrosamente, se detuvo ante el paraje y respetó el lugar mágico.

El viento no lo respetó, tronchó su corteza madura sin piedad, como un gigante arrancando una margarita.

Lo ví, lo ví y lo fotografié, lo disfruté y ahora me siento afortunada de haber podido sentarme a la sombra de mi gigante de 600 años.

Pon fotos sin limite en slide.com GRATIS!!!

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Nenúfares, sabinas y buitres.





A pesar de todo lo que he recorrido este verano, en dos ocasiones he visitado Soria y su provincia, lugar que me ha encantado por su gran cantidad de matices.

Soria resume para mi, la perfecta conjunción entre Naturaleza y Arte y este año de modo mas especial, con la celebración de las Edades del Hombre en la concatedral de San Pedro, de la que ya os hablaré en otro Post.

Hoy me deleito con mi visita al Parque Natural del Rió Lobos, una maravilla de la Naturaleza que permite disfrutar del senderismo y perderse por paisajes casi de cuento, para culminar en el paraje donde el misterio y la magia llegan a hacerte estremecer: La Ermita de San Bartolomé.

El Parque tiene infinidad de rutas, lo mas habitual es comenzar visitando el centro de interpretación, situado en la ruta que arranca por Ucero (Soria).

Allí, provistos de mapa y con las indicaciones de los asesores, que amablemente te ofrecen, puedes elegir la ruta que desees.

El Parque tiene también, varios merenderos para alimentarse antes o después de la aventura, os recomiendo probar sus truchas, la piscifactoría cercana ofrece ejemplares realmente apetecibles y bien cocinados.

Nuestra ruta, va a ser de 2,2 kilómetros: de Valdecea a la Ermita.

Comienza dejando el coche aparcado y a partir de ahí, se puede llegar a la ermita desde campo a traves o carretera. Sin duda os aconsejo la senda natural.

Enseguida seguimos el cauce del rió lobos, este rió parece también guardar cierta magia, pues desaparece en algunos tramos, dejando otros que forman pequeños estanques repletos de nenúfares.




Resulta realmente fascinante, encontrar estos rincones a lo largo de la ruta, parecen sacados de un cuento de hadas.

A mitad de nuestro trayecto, se encuentra una zona con una fuente natural, allí, podemos reponer fuerzas, aunque no se hace nada cansado.




Seguimos la marcha, pronto tendremos la recompensa.
Las especies que alterna el parque son pinos y sabinas.
Las sabinas, son una especie de enebros que guardan un significado simbólico. Se dice que contienen un fuerte abortivo, y se usaba con ese fin.
Lo que es indudable es que son muy venenosos. Son además, los árboles mas "sufridos" que existen, capaces que sobrevivir en los peores paramos y con condiciones climatológicas muy adversas.

No deja de sorprenderme la Naturaleza, la fantasía de sus formas, la fuerza de la erosión que ha ido desgastando poco a poco el terreno, las piedras arrastradas por el deshielo de las nieves de invierno...


Cuando estamos cerca de nuestro objetivo, este se presenta de modo sorprendente, tras una baranda de madera, ahí lo vemos: una inmensa pared de piedra, que presenta una ventana, a la que la curiosidad es imposible negarse a asomar.

Y depués...un llano se abre con la ermita templaria de San Barlomé, abrazada por una impresionante cueva, sobrevolada por buitres, diversas aves y hasta murciélagos.

Dicen que este es un punto mágico y esotérico, ya que esta Ermita esta situada en un lugar equidistante de los dos puntos más septentrionales de la geografía peninsular, los cabos de Creus y Finisterre. Este punto central es el "Omphalos" (el centro del mundo).

Otras leyendas, dicen de la Ermita, que el Apóstol Santiago, montado sobre su caballo, saltó desde el alto de uno de los farallones del cañón. Los cascos dejaron sus huellas sobre la piedra, cerca del camino hoy utilizado y la espada se le cayó al suelo y allí donde quedo clavada quedó revelado que sería el lugar donde se edificaría la actual ermita de San Bartolomé.
En
esta página, podéis encontrar un buen estudio sobre ella y en esta sobre la simbología de sus esculturas.




El horario de vistas es muy restringido y se limita a verano, sin duda vale la pena verla por dentro,(os aviso, que la entrada vale 1 euro).

Dejamos la ermita y nos acercamos a la cueva, es fascinante adentrarse un poco en ella, sentir el frescor, la sensación de estar en las entrañas de la tierra y ver a lo lejos, la deslumbrante imagen de la Naturaleza exterior.


Si todavía quedan fuerzas, hay que subir a lo mas alto, a la ventana que el capricho ha horadado en la piedra.


Hay que decir, que no es un camino apto para personas con vértigo, muy inclinado,los escalones naturales que la piedra ofrece, apenas dejan espacio para apoyar un pie de modo lateral, con cuidado, paciencia y sin miedo se puede conseguir llegar hasta arriba y aviso que lo peor es la bajada, ante nuestros ojos se presenta un cortado sin ningún tipo de protección.



Arriba uno se siente inmenso, todo lo que se ve a los pies es pequeño, como amos de todo lo que nos rodea, la ventana ofrece otro inmenso desnivel, profundo, verde, grandioso...!



Uno suspira hondo y no siente ganas de bajar de ahí!

La vuelta es fácil, se puede hacer por la carretera o de nuevo desandar el camino.
Por supuesto, la ruta se puede seguir hasta la provincia de Burgos donde continúan los 25 km que tiene el Cañón.

Ya en coche, uno se puede acercar al balcón que ofrece el punto mas alto del Cañón y disfrutar sus vistas, eso si...ahora ya con barandilla para los mas miedosos.


Se lo recomiendo a todo el mundo, entrar allí, es olvidarse de todo viajar a un lugar que de lo sorprendente y hermoso que es, parece ser soñado por nuestra imaginación.