lunes, 8 de septiembre de 2008
Siempre se acaba en Bécquer...
Cuando me lo contaron sentí el frío
de una hoja de acero en las entrañas,
me apoyé contra el muro, y un instante
la conciencia perdí de donde estaba.
Cayó sobre mi espíritu la noche,
en ira y en piedad se anegó el alma,
¡y entonces comprendí por qué se llora!
¡y entonces comprendí por qué se mata!
Pasó la nube de dolor... con pena
logré balbucear breves palabras...
¿Quién me dio la noticia?... Un fiel amigo...
Me hacía un gran favor... Le di las gracias.
Gustavo Adolfo Bécquer.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Ausente por Congreso.
Me ausento este fin de semana, como en otras ocasiones, los interesados politicamente o simplemente por curiosear como es un Congreso por dentro, paso a paso y desde el espacio ciberprogresista podeís seguir en mi blog de la rosa de Madrid.
Sed felices...
jueves, 4 de septiembre de 2008
Conquistas
Proyecto inacabado

No te vayas nunca
que yo sin ti
seré una lágrima salada
seré una hoguera que se apaga
en el silencio de la nada
No te vayas nunca
que yo sin ti
seré una noche sin estrellas
seré un camino entre tinieblas
y se derrumbará mi vida si te vas
Si te vas
pondré una flor en un jarrón por ti
me perderé con tu recuerdo
hasta encontrar
algún amigo a quien hablar de ti
Si te vas
no me preguntes si te ame o no
tan solo escucha una canción de amor
y entenderás lo que sentí por ti
No te vayas nunca
que yo sin ti
seré un proyecto inacabado
seré un amante abandonado
entre una música de lluvia
No te vayas nunca
que yo sin ti
seré un camino equivocado
seré un recuerdo emocionado
entre los brazos de la duda si te vas
Si te vas
no me preguntes si te amé o no
tan solo escucha una canción de amor
y entenderás lo que sentí por ti
Boomp3.com
Dos clásicos, para este miércoles nublado: el fotografo neorealista italiano Mario de Biasi y Jose Luis Perales.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Hércules y Onfalia

A pesar de la sabida fortaleza de Hércules, cuenta la Mitología que cayó completamente rendido ante la belleza de la reina viuda Onfalia.

Johann Heinrich Tischbein
El semiheroe, vencedor de grandes retos, olvidó sus principios y su valentía y se abandona a los placeres del amor y la carne, como tan bién supieron reflejar los pintores, sobre todo barrocos.
Pero no todo fue amor, pues otras versiones nos cuentan, que Onfalia fue un mujer cruel con Hércules, que le obligaba a tejer y vestirse de mujer ante sus sirvientas, por eso, en muchas muestras aparece una rueca o el hilo, sufriendo vejaciones y burlas.Pudo ser una prueba de amor que Onfalia puso a Hércules o trabajos por caer prisionero.
De la burla y mofa da cuenta el gemánico Lucas Cranach.

Y Rubens presenta también su versión, ofreciendo un magnifico estudio de anatomía, al igual que la piel de león de Nemea, que aparece en muchas representaciones y que completan la iconografía del cuadro.(Podeís verla sobre los hombros de Onfalia).
Sin duda, de las numerosas representaciones la que mas llama la atención es la del maestro Goya, que ofrece la escena con toda la ambientación de la época, sin simbolismos, casi no parece un relato mitológico, si no fuera por el titulo: Hércules y Onfania.

Fuera cual fuera el motivo, me quedo con la pasión después del juego y el disfraz; el cuerpo a cuerpo de todo el erotismo que regala esta obra de François Boucher, maestro de la voluptuosidad.
martes, 2 de septiembre de 2008
En mi vida secreta
Ni siquiera pienses en lo que no quieras que nadie sepa.
El video ha sido tomado prestado de mi ingenioso amigo Montejucar.
Duerme...
Despierta, tiemblo al mirarte;
dormida, me atrevo a verte.
Por eso, alma de mi alma,
yo velo mientras tú duermes.
Despierta ríes, y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.
Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja un sol que muere.
—¡Duerme!
Despierta miras, y al mirar tus ojos
húmedos resplandecen,
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.
Al través de tus párpados, dormida,
tranquilo fulgor vierten,
cual derrama de luz templado rayo
lámpara transparente.
—¡Duerme!
Despierta hablas, y al hablar, vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.
Dormida, en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue,
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
—¡Duerme!
Sobre el corazón la mano
me he puesto por que no suene
su latido y de la noche
turbe la calma solemne.
De tu balcón las persianas
cerré ya por que no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
—¡Duerme!
Relación de autores de las Bellas Durmientes:
Olga Gouskova
Sir Edward Burne-Jones.
Johann Baptist-Reiter.
Tamara De Lempicka.
Sandor Liezer Meyer.
Rima XXVII.Gustavo Adolfo Bécquer
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