lunes, 14 de noviembre de 2011

Te digo en secreto...





Oye
te digo en secreto
que te amo de veras.

Que sigo de cerca
tus pasos
aunque tu no quieras


Que siento tu vida
por mas que te alejes
de mi.


Que nada
ni nadie
hará que mi pecho
se olvide ti.

Hará que mi pecho
se olvide ti.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Recorriendo Granada: Poetas.






Entre ti, soledad, me busco y muero,
en ti, mi soledad, mi vida sigo,
vencida por tus brazos voy contigo
y allí te aguardo donde ya no quiero.

Desde siempre en mi calle yo te espero,
y amante de mis noches te persigo,
si alguna vez, dolida, te maldigo,
desde tu ausencia, triste, desespero.

Me diste la esperanza de tenerte
en mi dolor. Guiada por tu mano
subí los escalones de la muerte.

Aquí donde a tu sombra soy crecida,
el tiempo, tuyo y mío, va cercano,
dejándome la sangre ya cumplida.





Federico García Lorca
Cada canción
es un remanso
del amor.

Cada lucero,
un remanso
del tiempo.
Un nudo
del tiempo.

Y cada suspiro
un remanso
del grito.




martes, 1 de noviembre de 2011

¡Dios mio que solos, se quedan los muertos!



Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.


La luz que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho;
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.


Despertaba el día,
y, a su albor primero,
con sus mil rüidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:


—¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!


*


De la casa, en hombros,
lleváronla al templo
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.


Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.


De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:


¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!


De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.


Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapiáronle luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.


La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras
yo pensé un momento:


¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!


En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.


Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos...!


¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu,
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
el dejar tan tristes,
tan solos los muertos.

GUSTAVO ADOLFO BECQUER

martes, 25 de octubre de 2011

El anzuelo


Fue mi boca tu presa y tu lengua el anzuelo.
El anzuelo: clavas y posees.


No sueltas sedal, ni recoges ni tensas
y ahí me encuentro perenne.

Fue tu fuerza mi droga, tu ternura mi cebo.

El anzuelo: penetra y persiste.

Sirena varada, enganchada a tu boca,
bañada en tus fluidos.

Es inútil buscar nuevos rios o mares.
El anzuelo: si lo sueltas me matas:
me desangro en tu ausencia,

sin tus tirones sabios.

jueves, 13 de octubre de 2011

Mercurio y amor.


"El amor es como el mercurio en la mano. Deja la mano abierta y él permanecerá; agárralo firmemente y escapará”.

(Dorothy Parker, escritora 1893-1963).

lunes, 10 de octubre de 2011

La leyenda de la Vainilla.


Xanath,era la hermosa hija de unos nobles totonacas y vivía en un palacio cercano al centro ceremonial de Tajín, sede de su pueblo.

Un dia la joven fue a llevar una ofrenda sobre la vasija que estaba colocada en el abdomen de Chac-Mool("Mensajero Divino"),encontró un alegre doncel al que le agradaba silbar, y surgió entre ambos amor a primera vista.

Este romance ya nació sin posibilidades de prosperar, porque el jóven llamado Tzarahuin era pobre y vivía en una choza humilde rodeada de tierra fértil en que abundaban las anonas, las piñas y las calabazas.

A pesar de la diferencia de clases, los enamorados se reunían casi a diario, de manera fugaz, cuando el mancebo llevaba al mercado la cosecha de sus siembras, y en poco tiempo una sincera pasión se apoderó de sus corazones.

Una tarde en que Xanath pasó junto al templo sagrado de los nichos, la sorprendió la mirada penetrante del dios gordo, que se caracterizaba por su vientre abultado, la frente rapada y su triple penacho; y desde entonces el señor de la felicidad se dedicó a cortejarla.

La doncella logró rechazarlo al principio, mas el astuto dios encontró la forma de revelarle sus sentimientos y, con la negativa su alegría habitual se volvió cólera y amenazó a la joven con desatar la furia de Tajín, si no accedía a sus reclamos amorosos.

La advertencia hizo temblar de miedo a Xanath, pero no traicionó a Tzarahuín.

El astuto dios gordo resolvió entonces ganarse la confianza del padre de la joven para que influyera en el ánimo de Xanath. Lo invitó a su palacio, le reveló secretos divinos y cuando manifestó interés por la linda muchacha, recibió completo apoyo para casarse con ella.

Xanath hubo de soportar un mayor acoso del testarudo dios y su padre la obligó a aceptar una nueva cita, que resultaría fatal, pues luego de haber dado otra negativa al señor de la felicidad, éste, enojado, lanzó un conjuro sobre la doncella y la transformó en una planta débil de flores blancas y exquisito aroma: la vainilla.

Otra versión cuenta que la planta de la vainilla nació de la sangre de la princesa en el lugar donde ella y Tzarahuin, que la había secuestrado por amor, fueron capturados y decapitados por los sacerdotes de Tonoacayohua, diosa de las cosechas. El príncipe se reencarnó en un vigoroso arbusto y la princesa se convirtió en una delicada liana de orquídea que abrazaba dulcemente a su amante.
Desde entonces, y aún hoy también, los totonacas llaman a la vainilla caxixanath, que significa «flor cazada», sumixanat, o de manera más breve, xanat.
Y si bien el dios o los sacerdores  creyeron  vengarse, lo cierto es que mientras que de ellos nadie se acuerda, la vainilla ocupa nuestras cocinas, nuestros perfumes y nuestros jarrones, en nombre de esta dulce historia de amor.



Leyenda Mexicana de la Flor de la Vainilla.

miércoles, 5 de octubre de 2011

...si se chala facilmente la mujer.


Hans Zatzka

Le vi por la calle
pasó por mi lado
me dijo un requiebro
que fue de mi agrado.

No quise mirarle
no fuera a zararle.

El me dijo: "Vida
si usted me quisiera
igual que en la gloria
quizas que viviera"

Y yo ruborosa
me puse orgullosa.

Sus ojos en mi
se fijaron con tal fuerza en el mirar
que entonces senti
una cosa muy dificil de explicar.

Mas que iba yo hacer
si se chala facilmente la mujer
pero el caso que no tuve reflexion
y le di mi corazon.

Loquita de gozo
al verme adorada
sin darme yo cuenta
ya estaba colada.

Por que me decia
que se derretia.

Sus ojos morunos
un poco entornaos
quedaba en mi alma
con fuerza clavaos.

Y asi como loca
decia mi boca:

Por dios mirame
mirame poquito a poco por favor
que quiero saber
si es verdad que tu me quieres como yo.


Repite que si
que no quieres a ninguna mas que a mi
y si dices tu que si ya veras
si te quiero de verdad.


lunes, 3 de octubre de 2011

La muerte del glamour...



Todo tiene su doble lectura, lo mas hermoso puede ser lo mas horrible, lo mas tierno, lo mas aberrante...nunca sabremos distinguir que hay de cierto en cada situación o imagen de la vida.

Disfrutad de la dulzura corrompida, como esas flores del mal que cantaba Baudelaire.
Hasta el glamour muere algun dia.










Dr Lakra