viernes, 3 de junio de 2011

El Bello Otero



Recuerdo que era aun niña, cuando la tele y las revistas presentaban a Manolo Otero como el hombre mas guapo de España.
Digo España, porque un poco antes, el mas guapo de Francia era Alain Delon y seguro que en cada país, había un galán parecido.

Reflexionando un poco, lo cierto es que Manolo Otero no tenía una belleza extraordinaria, pero si un conjunto de cualidades que le hacían irresistible.
Mirada intensa, cara afilada, sonrisa atractiva y sobre todo la voz, la voz era la clave.

Manolo Otero parecía que te susurraba al oido cuando cantaba, parecía acercar esa sensación de bailar pegado a alguien en la disco y sentir el calor de su aliento cerca de la mejilla, imparable a deslizarse en búsqueda de los labios, para culminar en un beso.

Dicen que solo tuvo una canción famosa, la que os dejo, pero lo cierto es que siguió cantando, afincando en Brasil, hasta que hoy ha apagado su voz para siempre.

La verdad es que era guapito, bien peinado y picaron, como deben de ser todos los hombres, entre el puntito canalla y la ternura.

Descanse en paz, ahora que tiene todo el tiempo del mundo.


viernes, 27 de mayo de 2011

Mejor que buena.




Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
Mae West.(1892-1981. Actriz estadounidense).

jueves, 26 de mayo de 2011

Anbotoko Dama



Os voy a contar una leyenda, que se situa en el hermoso escenario de el monte de Anboto, ubicado en la provincia de Vizcaya.

Había una vez una mujer casada que no tenía descendencia.
Su deseo más grande era poder tener una hija y, movida por
dicho deseo, llegó a decir que si lograba cumplirlo, cuando la niña cumpliese los veinte años no le importaría que el diablo se la llevase.

El deseo se cumplió, la mujer dio a luz una niña. Cuando ésta estaba cerca de cumplir los veinte años, la madre, por temor al cumplimiento de su promesa, la encerró en una caja de cristal. Pero tal cuidado no fue suficiente, porque el día del cumpleaños el diablo se presentó, rompió la caja de cristal y se llevó a la joven.

Desde ese momento, la joven vive en Amboto dicen que es la diosa Mari de la Mitología Vasca.
Tiene otras mucha leyendas que iré recogiendo y otros nombres: Mayi, Ama Lur ...


Dicen también, que se le suele ver en la boca de la cueva, los días de buen tiempo, peinando su bonita cabellera rubia con un peine de oro, al sol. No es raro tampoco el verla pasar algunas noches como una gran bola de fuego sobre el cielo de Amboto, hacia otros lugares del País Vasco donde posee morada o al cercano Oiz. Dependiendo de donde se encuentre, habrá buen o mal tiempo.

jueves, 5 de mayo de 2011

Perfecta imperfección.


Era perfecto.
Ningún otro fue igual de perfecto.
Ni un atisbo que le desencantara,
como otras veces, como con otros.


Exquisito en el trato,
hábil en el beso,
maestro en la caricia,
paciente y siervo
al tiempo que amo y dueño.


Impecables maneras
sin mácula alguna,
la sonrisa en el momento justo,
los ojos cerrados en el éxtasis,
el suspiro y la calma sincronizado.


Era perfecto,
nada hacía atisbar en el un desengaño,
quizá premonitoria alguna frase
que levantó un telón infranqueable.


Una advertencia firme,
una sentencia dura y convincente,
"prohibido acostumbrarse",
parece ser: que esto era algo pasajero.


Pero el sueño hila sueños,
el deseo solo engendra ilusiones,
en la neurótica visión cobarde,
se ve lo que se quiere.


Era perfecto,
hasta que el tiempo
fue erosionando su perfecto rostro,
como muda la piel una serpiente,
cayó su máscara divina.


Era perfecto,
solo que en algo no era tan perfecto.
Simplemente que ella fue un sorbo pasajero,
a la que nunca amó, ni echó de menos.



Aprendiz de primavera

jueves, 28 de abril de 2011

con la misma tijera...



Por la forma en que te andas portando
Se que no andas a gusto conmigo
Yo deseo que me digas de plano
Que papel desempeño contigo.

Si tanteas que te estoy estorbando
Yo me largo y no hay nada perdido.

No eres tu mi primer desengaño
Conoci a otras que asi me la hicieron
Pero ya siento menos el daño
Se le vuelve a uno el alma de hierro.

Nada mas unos dias las extraño
y despues ni del nombre me acuerdo.

Yo contigo sonada unas cosas
y estaba seguro que tu eras mi estrella
Pero vales igual que las otras
Las tiene cortadas la misma tijera

Yo te olvido sin llanto y sin copas
Y jamas voy andarte buscando
Ya bebido y llorado por otras
Pero a todo me fui acostumbrado.

Este mundo esta lleno de rosas
Si te pierdo hasta salgo ganando

Yo contigo soñada unas cosas
y estaba seguro que tu eras mi estrella
pero vales igual que las otras
Las tiene cortadas la misma tijera




martes, 26 de abril de 2011

Samaritana en paro


Quise ser todo,
mi día amanecía en tu primer parpadeo.
mi aliento en la distancia,
acompasaba suave a tu diafragma.


Alabado eras, mi señor,
siempre pendiente de tu mundo concéntrico
todo en orden y listo,
para tu altar visible.


No había nada mas grande,
que consolar tus penas,
que curar las heridas de tu cruel decadencia,
que el tiempo acrecentaba.


Pero también amaba,
todo lo que era tuyo,
lamiendo cada palmo de tu cuerpo,
regalada pasión, sin nada a cambio.


Cambió la suerte amigo,
llegaron gloria y luces a tu vida,
te elevaron a altares tan etereos como caducos,
donde desde su altura me olvidaste.


Quedé sola en la orilla,
sin marinero inerte,
a quien juntar mi boca, reanimando su aliento.


Quedé olvidada y muda,
mirando las estrellas,
samaritana en paro.

Oleo:Ludwig Heupel-Siegen

Aprendiz de Primavera.

viernes, 8 de abril de 2011

¿por qué no te entiendo? ¿por qué estas tan lejos?


No hace mucho que leí tu carta,
y, sin fuerzas para contestar,
mil pedazos al viento nos separan.
pondré casa en un país
lejano para olvidar
este miedo hacia ti, este miedo hacia ti.

y no hace mucho que rompí
tu recuerdo pensando
acabar de una vez.
pero el tiempo y la distancia
no son todo para mí
siempre hay algo que me hace volver.

siempre he escuchado, y ya no te creo
¿por qué no te entiendo?
¿por qué estás tan lejos?
siempre he escuchado, y ya no te creo
¿por qué no te entiendo?
¿por qué estás tan lejos?

sé que siempre he sido así
y que no tengo remedio,
ni lo quiero tener.
pero ni el miedo ni tu cartas
lo son todo para mí
quizás otra vez te echaré la culpa a ti.

siempre he escuchado, y ya no te creo
¿por qué no te entiendo?
¿por qué estás tan lejos?
siempre he escuchado, y ya no te creo
¿por qué no te entiendo?
¿por qué estás tan lejos?